«Wazowski, no ordenaste tu papeleo anoche…»
Las risotadas infantiles resonaban en el enorme salón frente al televisor gigantesco.
Douglas se sentía como si fuera él quien estuviera metido dentro de un sueño o un cuento de hadas.
Creyó que tendría que esforzarse mucho para ganarse un lugar en la vida de sus hijas, pero Lilianne siempre lo mantuvo como un recuerdo increíble para ellas.
Lo convirtió en un héroe frente a sus ojos, no en un padre que las abandonó o las dejó de lado.
Ella jamás enven