NATHALIE
—¿Qué miras tanto, mi amor? —me dice mi esposo, tomándome por sorpresa; estaba tan embobada mirando las fotos que no me di cuenta de su presencia, Las iba a esconder, pero dije: ¿Por qué? Ya conoce todo de mí, como me dijo aquella vez y lo cumplió; conoce cada peca o lunar de mi cuerpo, Han pasado cuatro semanas desde que empezamos a amarnos sin miedo, sin prejuicios; nunca imaginé antes de ese momento que él había empezado a sentir todo eso por mí, Si mi niña de ocho años viera con qu