David se sumó a la mesa y comieron en silencio.
―Gracias ―dijo Ángela de manera repentina, mirando de reojo a su ex―. Por todo, incluido traerme aquí mientras pasaba el resto del efecto del somnífero y también por el cepillo de dientes…
―¿Cepillo de dientes? ―indagó David, un tanto perplejo por sus palabras.
―Sí, usé un cepillo de dientes nuevo en el baño de la habitación ―comentó la morena.
―Pffffft… ―Alex no pudo aguantar la risa ante la cara confundida de su amigo.
―No tienes por qué ―asegur