Mundo de ficçãoIniciar sessãoÁngela abrió los ojos sintiéndose mareada, somnolienta y desorientada. No conseguía hilar dos pensamientos de forma coherente, parecía que su cuerpo se hundía en el colchón por un peso invisible, incluso abrir la boca para hablar era una tarea titánica.
―Está bien, Angie ―escuchó una voz que pensó era parte de un sueño―. Está bien, estás a salvo.
Cerró los ojos de nuevo, pens







