16. NO QUIERO SEGUIR PERDIÉNDONTE
POV. VALENTINA
No había dormido. Intenté hacerlo, de verdad lo intenté.
Pero cada vez que cerraba los ojos veía el rostro golpeado de Isabella Moretti en la pantalla del televisor. Y el de mi padre.
Porque dolía mucho más recordar su expresión que la noticia.
Jamás lo había visto así, tan descolocado, pero sobre todo tan descontrolado.
Era como si alguien hubiera abierto una herida que llevaba demasiados años enterrada.
Y aún peor, eran las imágenes que me había mostrado Elena, mi madre y Sofía