DEMONIOS
ERICK
Golpeo al hombre que tengo frente a mí, cae de rodillas con la cara llena de moretones y sangre por todas partes de su cuerpo, me paro firme frente a él, mis hombros suben y bajan al mismo ritmo que mi respiración acelerada, Alexander lanza mi daga en el aire, la atrapo y una sonrisa se me forma en el rostro.
Ondeo la daga tres veces formando un ocho en el aire, la tomo de la empuñadura, la filosa punta queda en dirección al hombre que tiene la cara desfigurada por los golpes que