DE PRINCESA A VILLANA
ALESSIA
Una perra maldita, quizás eso es lo que han de estar pensando los hombres que están frente a nosotras tan callados viéndonos en silencio absoluto como Alina y yo no nos despegamos la vista una de la otra con las armas alzadas apuntándonos fijamente sin el mínimo temblor de manos.
Mi corazón palpita tan precipitosamente que siento que puedo escucharlo cerca de mi oído, todos mis músculos están tensos, me siento como una piedra, me encuentro inmóvil frente a estos ba