Al dia siguiente, me desperté sobresaltada al escuchar gritos y golpes, me levanté sin hacer ruido, abri la puerta del dormitorio viendo al hombre que me sacó de la casa de la vieja y a Mark discutiendo, enseguida entré otra vez en el dormitorio y cerre la puerta, sintiendo como mi cuerpo parecía de gelatina del miedo que tenía. Entre en el cuarto de baño, me senté en el inodoro, poniendo mis manos en mi vientre, por el temor a que me quitaran a mi bebe. Minutos más tarde,, vi como corria por m