Nos quedamos Jadem y yo solos en aquel dormitorio, abrazandome el con mucho amor.
— ¿Qué documento tienes firmado con esa vieja loca? —- pregunto.
—- Un documento en el que aceptaba que le pertenecía, lo tuve que firmar porque no me ayudaba nadie a que naciera nuestro bebe y temía que algo le sucediera — conteste.
—- El día que la detengan, te juro que no pisara la cárcel ni volverá a ver el sol, te he echado de menos preciosa, ahora tienes que desintoxicarse tú y seremos una familia feliz seg