31-El consejo.
-¡Donde está mi mujer, pedazo de mierda!
-¿Claudia? no sé, hace rato que no sé nada de ella.
-No te hagas el imbécil, no hablo de ella sino de tu hija, de Amelia.
-¡Ahh! si casualmente sobre eso vengo a hablar-se sentó muy comodamente en una de las sillas de la oficina de Fabio- tú y yo ya no tenenemos trato, porque yo no tengo hija.
-Co...como que no tienes hija-Fabio se sentó de golpe-¿que le hiciste a Amelia?
-Nada, absolutamente nada, solo que ella no es mi hija- se acomodó en la silla- ve