Paso un par de horas cuando tocaron a la puerta, era la sirvienta, ella es la única que se atrevió a venirme a ver y a ella la respeto y la adoro, se ha comportado como una madre, incluso me ha aconsejado y ha escuchado mis problemas desde que era una niña, me levanté de la cama y caminé hacia la puerta, abrí un poco y al verme, me sonrió de forma maternal mientras me enseñaba una charola con comida, antes de dejarla entrar, asomé la cabeza para ver que no había nadie y al cerciorarme de que so