¡Maldita sea!
Me siento impaciente, quiero que las horas pasen volando y así poder irme.
Ya no soporto estar aquí.
Hace unas horas llegó Jonathan.
Con su sonrisa de n¡ño bueno que no rompe ni un plato el desgraciado.
Veo a todos charlar y beber.
Estamos en el jardín de la casa ya que es la mini fiesta antes de irnos mañana temprano.
Ayer después de regresar del río, Karina me informó que llegaría hoy temprano su hijo.
Y así fue. Durante el desayuno llegó.
Creo que Karina sospecha que entre su h