TOMÁS
Tres días.
Ese es el tiempo que ha pasado desde que pude volver a tener a mi mujer.
La sonrisa no se me borra de la cara y creo que desde que ella había aceptado estar conmigo no era tan feliz.
Nunca he sido realmente feliz, sin contar el tiempo que estuvimos juntos claro, pero aun así a veces ese sentimiento se veía opacado por mi madre. M*****a mujer. Siempre metiéndose donde no debe por querer más de lo que una perra como ella tendría que tener.
Pero pronto tendrá lo que merece, me