SOFÍA
Abro mis ojos lentamente saliendo de mi estado de letargo debido a la siesta que tome cuando el sonido de un celular llega a mis oídos.
Me remuevo con pereza en la cama, pero no alcanzo a hacer ningún movimiento muy amplio ya que unos brazos se aferran a mi cintura pegando mi espalda a una muralla dura que puedo asegurar de que se trata de Eric.
Me restriego los ojos, estiro mis brazos lo más que se me permite debido al agarre de Eric y luego con cuidado me doy vuelta quedando frente a él