Capítulo 51.
- Shueno, papi. – Dice bostezando.
- Está bien, duerme, cachorro. – Le digo dándole masajes en su espalda.
- Tete. – Me pide.
- Está bien. – Me levanto con él, me dirijo al horno y saco un pepe, lo reviso bien, sigue tibio, con la temperatura adecuada. – Bien. – Camino hacia el mueble de la sala para sentarme acomodando a William en mis piernas. – Toma tu leche cachorro. – Digo y él abre su boca, pongo la tetilla dentro de ella y él succiona.
Después de un rato se duerme mientras aun toma leche