31. Reteniendo a la asistente
Narra Dario
¡Por fin en mi oficina! Lejos de toda la locura de Miami.
Al día siguiente hice que el estupido mural, al igual que Susy, desaparecieran de mi franquicia, no perdono errores, menos de este tamaño.
Observo a mi asistente, la persona con la que me he besado dos veces sin llegar a nada y sin ningún acuerdo.
¡Estúpido! ¿Qué te está pasando?—me reprendo mentalmente.
He estado actuando por impulso, tengo que acabar con esto, volver a tener el control de todo y la dirección en mi bolsillo