14. Viviendo con el ogro
Me levanto un poco cansada, ese viaje aún me está cobrando factura. Ayer pasé mi primera noche en la casa de mi jefe y no fue tan terrible, después de la conversación del despacho, no lo volví a ver. En la noche salí de mi habitación, donde estuve toda la tarde durmiendo, cené con la señora del servicio, quien ahora sé que se llama Irisa y me volví a acostar.
Elijo un lindo conjunto de los que Dario me mandó a hacer cuando salimos de viaje y nunca usé.
Me dirijo a la cocina donde se encuentr