—Señor Cruz, no se preocupe. He pensado bien las preguntas, y ninguna tocará temas sensibles. Esta lista es innecesaria, ¿no cree? —dijo Ammy, sonriendo y dejando la hoja de lado.
—¿Está segura de conocer mis límites? —Sebastián la interrumpió, su tono firme, dejando a Ammy algo incómoda por la pregunta.
—Señor Cruz… —intentó suavizar, pero Sebastián miró su reloj.
—Por favor, siga las preguntas preparadas. Tengo un horario ajustado y necesitamos terminar la entrevista lo antes posible —respondi