Hasta los rumores en Torre Verde no tardaron en surgir por mi repentino nombramiento como su secretaria, así que preferí no atraer más atención bajándome de su coche frente a todos.
Ya quería salir del auto, y la decisión de Sebastián me vino como anillo al dedo. Tomé mi bolso y bajé.
De pronto, mi celular sonó: era un video que Diana me había enviado.
Al reproducirlo, vi que estaba grabado en la Facultad de Comercio de La UNAM. Dos empleados del departamento de mantenimiento estaban quitando un