Mundo ficciónIniciar sesiónA la mañana siguiente Agustín como de costumbre se levanta a la hora de siempre, levantó cuidadosamente el brazo de su madre que yacía sobre su cuerpo, salió de la cama con sigilo para no despertarla, pasaban las nueve de la mañana y Paquita le pregunta por su madre, él le contesta que cuando el salió de su cuarto quedaba dormida, sale de inmediato la mucama para la recámara, toca la puerta, pero nadie atiende, decide entrar







