Isabella.
Los pasos resonaban en la casa mientras me dirigía al estudio del señor Carrington. Matthew me había advertido que su padre era un hombre difícil de impresionar, y sabía que esta conversación sería un desafío. Aún así, no podía dejar que el miedo me dominara. Respiré hondo antes de tocar la puerta.
—Adelante —se escuchó una voz profunda al otro lado.
Empujé la pesada puerta de madera y entré. El estudio era elegante, con estantes llenos de libros que cubrían las paredes y una gran ve