Mundo ficciónIniciar sesiónLos dos estaban tan estupefactos como yo por mi comportamiento. Por supuesto que el vómito no fue intencionado. Pero el puto olor a palomitas estaba prácticamente en todo el piso. Y mezclado con la desfachatez de aquella mujer, era como una bomba atómica en mi estómago.
Theo se acercó, preocupado:
- Maria Lua... Estás... ¿Sientes algo? ¿Será por el viaje? ¿Has comido hoy?
- "Saca a esta mujer de aqu&iac







