Capítulo 3.2
Kisha.
Llego a la casa de la doctora Miller cuando el reloj del salpicadero marcaba las doce de la noche. Observo la vivienda a oscuras, sabiendo que Sarah estaría durmiendo.
Después de todo tendría que despertarse temprano para ir al hospital.
Se mantuvo dentro del coche varios minutos, analizando en su cabeza que le diría a aquella mujer que apenas conocía. Se mordió el labio, tomando una respiración tranquila se bajo del auto intentando convencerse de que estaba bien lo que harí