Capìtulo 1.0
Ignatiev.
La casa era un maldito desastre, el despacho otro maldito desastre.
Voces se interponian por encima de las demás, había un revuelo de hombres discutiendo sin llegar a escucharse unos a otros.
Hasta que la puerta se abrió y Kisha Ivanov se adentró a la sala dejándola en absoluto silencio.
Se encontraba vestida totalmente de negro, con un cigarrillo colgando de la comisura de su labio. Le dedico a todos una mirada helada, penetrandolos con su mirada azulada. Poseía una bell