—Cereza a mi orden sácalos en el helicóptero. —dije.
—Listo.
Rasca culo con su arma comenzó a bajar, el resto hicimos lo mismo. Una oleada de hombres se nos vino encima, un impacto de bala me dio en el costado, me fui contra uno, lo tomé por el cuello y con mi arma le metí el tiro en el ojo.
Hice un escaneo, todos estaban peleando y matando, parecíamos una ola exterminadora arrasando a nuestro paso. Maté a cuatro más, vi a un grupo de unos veinte que se encaminaban al hangar.
—¡Mojón, al hangar