—Patrón. Si mi niña no quiere tener nada con el güerito, o si le interesa, pero aún no se han casado, dígame el monto de toda la deuda y por cuotas se lo pagamos, no importa que me quede hasta los ochenta años pagando, si las intenciones son serias ya eso sería otro cuento.
» Por ahora pago todo lo que se han gastado. Gracias, no tengo más que decirle patrón gracias por lo que hicieron por ni niña, dígale al joven que haré como él sugiere, y tenemos una conversación pendiente.
—Bien, habla con