Dejé a Verónica dormida, le tomé un par de fotos, se ve preciosa extra barrigona, después de arreglarme bajé las escaleras, don Fausto me esperaba para ir a trabajar, he de reconocer que estos cinco meses a su lado han sido gratificantes de alguna manera, cada día lo veo más como un padre.
Al principio me molestaba el que mirara a mi madre como tonto enamorado, pero al ver los cambios en mi señora bonita dejé a un lado mis celos idiotas y egoístas, mi mamá ha sufrido mucho, no sabe lo que era t