Mi hermano me tenía al borde de la histeria, si pudiera entrar a Colombia ya lo habría hecho solo para golpear a ese tal Juan, ahora comprendo un poco a Simón y veo que Miguel también se porta un poco posesivo con mi cuñada. He pasado estos días con gafas para que el Maluco de mi hermano vea a su mujer.
Está desesperado porque llegue, solo faltan dos ciudades y por petición de Roland las desmantelará su equipo, reconozco que era muy astuto el segundo al mando. En fin… lo que me dijo Verónica ha