En los ojos del señor Fausto vi agradecimiento por lo que había pasado. Ella estaba de regreso.
—Gracias también por evitar el matar a ese hombre. —Santiago me tendió su mano. Miró a todos los presentes—. Gracias a todos, aunque no conozco a algunos, gracias por cuidar a mi hermana.
—Roland quería salir de este mundo por su hija. —Don Fausto afirmó—. Creo que ya le dimos un sentido a sus días con las empresas nuevas del jefe.
—¿Las organizaciones? —afirmé mirando a Santiago.
—Sí.
—¿Ahora qué