Mundo de ficçãoIniciar sessãoEs un hermoso sábado, eso no lo podemos discutir. Es por eso por lo que, con mi pequeña hija, hemos pensado en venir a pasarlo a la playa. Hemos invitado a Valeria, quien se ve un poco más alegre que los días anteriores, ríe y juega con Sol, pero sus ojos siguen teniendo esa tristeza implícita que marca el sufrimiento de su alma.
Solo me queda pensar que mi pequeño Sol le da algo de su luz a esa mujer que se me está volviendo indi







