Aún así se tomó el tiempo adecuado para poder intentar volver a su normalidad que perdí a cada vez que lo tenía a pocos centímetros. Afortunadamente lo logró, y ella podía sentir que respiraba con mucha más tranquilidad. Luego de eso se dirigió a la nevera y sirvió un vaso de agua para Maximiliano, se tomó el tiempo para beber un poco ella, aquel en líquido cristalino.
En este momento se acordó de su madre porque sabía que con ella podría hablar sobre esos temas y muchas cosas más, pero desa