Quizás esa era la oportunidad que tanto estaba esperando en su vida para poder conseguir eso que tanto quería y dejar de ver tantas malas rachas, Ahora mismo pensaba en lo bien que le iría y todo lo que podría entregar a Mario, quién se merecía hasta el cielo, y su madre a quién extrañaba demasiado también habría colocado en primer lugar a su hijo. Ella lo estaba haciendo en su lugar.
Después de algunos minutos, Maximiliano estaba en la sala y se acercó para saludar a Mario, quién parecía esta