PUNTO DE VISTA DE SEIRRA
Las luces se atenuaron un poco más y la voz de los altavoces resonó claramente por toda la sala. Estaban llamando a la gente al escenario. Premios, reconocimientos, apretones de manos y aplausos. Observaba todo con calma, aplaudiendo cuando era necesario y sonriendo cuando se esperaba. Quiero decir, eso es lo que uno hace, ¿no? Presentarse, lucir impecable y no dejar que las emociones se filtren por las grietas.
Pero entonces escuché un nombre.
Un nombre que hizo q