PUNTO DE VISTA DE SEIRRA
Me senté rígida en el asiento trasero, con los dedos inquietos sobre mi regazo como si fuera una colegiala nerviosa. Pero, ¿por qué? Seguía diciéndome que no era porque el coche de Logan estuviera justo detrás del nuestro, a escasos centímetros del de Liam. No, no podía ser eso.
Intenté controlar mi respiración, pero mi corazón seguía latiendo como si quisiera salirse de mi pecho. Era ridículo, sinceramente. Ni siquiera quería que Liam supiera la verdadera razón.
Liam m