PUNTO DE VISTA DE SEIRRA
Me levanté de la silla tan rápido que esta raspó el suelo. Mi corazón latía como un maldito tambor y ni siquiera pude ocultar la expresión de shock en mi rostro.
“¿Qué… qué demonios haces aquí?” solté, con la voz temblorosa y las palmas ya sudorosas.
Liam solo se quedó ahí, tranquilo como siempre, viéndose tan despreocupado mientras yo básicamente estaba entrando en un paro cardíaco.
Pasó una mano por su cabello y sonrió de lado, como si intentara aliviar el momento. “C