SEIRRA’S POINT OF VIEW
El viaje a casa fue silencioso.
Demasiado silencioso.
Ese tipo de silencio que te obliga a pensar en todo lo que has estado intentando ignorar todo el día. Me senté en la parte trasera del coche, con los dedos golpeando suavemente el cristal, intentando respirar con normalidad pero sin conseguirlo.
Lo hice.
De verdad se lo dije.
Las palabras seguían repitiéndose en mi cabeza. “Estoy embarazada.”
Cerré los ojos y apoyé la cabeza hacia atrás. Una parte de mí quería llorar d