Esa mañana en la veterinaria Happy Animals.
Sophia ingresó a su oficina y seguidamente lo hizo su esposo, Vincent Taylor.
— Les has agradado mucho a las chicas, aunque exageraron un poco con eso de jamás haber estado cerca de alguien tan adinerado y conocido. — Reía Sophia mientras se dirigía a su asiento tras el escritorio.
Vincent paseaba su mirada por los alrededores, era una oficina pequeña, bastante sencilla y muy ordenada.