Un profundo silencio se apoderó del interior en el vehículo.
Después de aquellas palabras dichas por Sophia, su esposo no dijo nada al respecto.
Él continúo conduciendo con su vista puesta en el camino y no volvió a hablar o ver a la hermosa castaña que estaba sentada a su lado.
Varios minutos después, llegaron a la mansión.
Sophia quien se bajó primero estaba un poco decaída al nuevamente expresar sus sentimientos sin tener res