CAPITULO IX: ¿DE QUIEN ES ESE NIÑO?
Después de pasar el susto Agustín con Adelaide, al otro lado del palacio se encontraban Anett y su madre Clarissa lavando la alfombra grandísima de la sala del palacio. – ¡Wow! – Lo dice soltando un suspiro y quitándose el sudor de su frente. — Que calor hacer y que cansancio tengo y ni siquiera hemos terminado.
Anett pero que sudada estás, además tienes cara de muerta, reposa un rato, te ves muy pálida no quiero que te pase nada. – Anett se levantó del suel