39. ¿Puedes guardar el secreto?
VERONICA
El viento estaba soplando algo fuerte esta tarde, pero al parecer a las personas no les interesaba para nada, para ellos era divertido poder contraer un refriado. Por mi parte, opté por quedarme un momento en casa con Liam antes de que Drew volviera para ir a comer todos juntos, aun así mi estómago estaba que rugía, a veces pensé que tenía un alocado conductor de carreras en mi intestino.
—¿Has pensado en lo qué harás, estúpido primo? —dije, mientras recogía mi cabello en un moño alto,