Pesadilla...
— ¡Ah tú! —con tono despectivo me ve su secretaria nada amable como siempre. —Pase… —y su mirada expresiva lo dice todo me odia por completo.
— ¡Tardaste mucho hermosa! —me sorprendió por completo, estaba esperándome tras la puerta.
—Siempre me asustas —conteste casi sin aliento, siempre lo hace y eso me asusta mucho.
—Mmm… no lo volveré a hacer lo prometo bebé —toma mi rostro con ambas manos mientras sus hipnotizantes ojos grises me ven con dulzura, adoro a este hombre.
—Tu paquete —extendí la