Por Ramiro
¡Al fin estoy con ella!
Pasamos unas horas maravillosas juntos, nuevamente la siento mía.
Siento que volví a ser feliz, que ella también lo es.
Claro que veo dudas en sus ojos, hasta es lógico que sea así.
Me duele, por supuesto, pero son muy humanas sus dudas.
Simplemente sé que ya nadie nos va a volver a separar.
Rocío tiene que perder sus miedos y sé que en algún momento lo va a hacer.
No quedamos en nada, entiendo que le tengo que dar espacio, pero muero por llamarla, por estar