Capítulo 13.
Violeta.
La pregunta colgaba en el aire como una soga, apretando alrededor de mi garganta. Los ojos de Virgil perforaban los míos, inflexibles, mientras Vaughn observaba con una mezcla de curiosidad y preocupación. Mi mente corría, armando una respuesta que no deshilachara todo. No podía decirles la verdad completa—no sobre Rhys, la traición, el acónito que había silenciado a mi lobo para siempre. Pero necesitaba algo creíble, una media verdad para encubrir la mentira.
Tomé una profunda respira