Adara
La Señorita Amelia vuelve a acomodar mi postura mientras niega por lo mal preparada que estoy, suspira un momento antes de mirarme por el espejo y una pequeña sonrisa aparece en sus labios. Se gira mirando a su hijo y yo solo me quedo quieta sin querer mirar a Kellen, sigo confundida por cosas que no comprendo muy bien.
— Ahora camina hacia enfrente, conservando la postura adecuada —asiento antes de empezar a caminar—. Respira con tranquilidad, muestra tu confianza y mantén una postura re