Punto de vista de Chloe
La prisión olía a óxido y a arrepentimiento.
Concreto frío. Barras de metal. Pasos con eco. No tenía nada que ver con las elegantes salas de juntas por las que Jack solía pavonearse como si fuera el dueño del mundo.
Llevaba un vestido sencillo y entallado, junto con unos l