Mundo de ficçãoIniciar sessãoEmiliano Santorini
—¿Para qué hablar Ginna?. Para qué hablar si podemos devorarnos a besos—. Fuego líquido inyectaba esa mujer en mi sangre con tan solo besarme. Sin aliento, trate de calmarme o seria capaz de poseerla aquí mismo. No me importaría hacerle el amor en el a







