Muy temprano en la mañana Dulce llegó a la oficina seguida de Caleb y un séquito de guardaespaldas, caminaba por los pasillos de la empresa ignorándolos, tratando de olvidar los actos que cometió Caleb a sus espaldas
—Deberias esperar a tu esposo cariño, recuerda que soy una persona discapacitada
—No juegues esa carta conmigo Caleb, porque ni acepte ser tu esposa, ni eres .......
Caleb la miro fijamente esperando sus palabras
—Ni eres mi esposo asi que deja de de pregonarlo, el perso