Mientras Dulce seguía hablando, el auto rodaba al hotel más cercano, con toda la atención de Caleb en ella, su cuerpo se tensionaba mientras ella se movía en su regazo
—¿Qué más le gusta a tu novio que hagas?
—A Caleb le gusta sujetarme el cabello, pegarme a cuerpo, besarme, morderme y besarme fuerte, dejarme sin aliento para perder la cabeza
—No te muevas, ya no lo hagas o no podre contenerme Dulce
—Señor, está poniéndose rojo
—¿Cuánto falta para llegar?
—Cinco minutos señor
Caleb trataba de