—No sabía que el señor Alcalá, fuera tan machista, uno aprende cosas todos los días, pero se equivocó conmigo, no soy un juguete que puede arrebatarse de las manos de otro y lucirme como trofeo ¿entiende eso?
—No te veo como trofeo Dulce, no sabes cuánto llevo esperando que dejes a Leandro, no tienes idea del tiempo que te he amado, ahora que la vida me dio una oportunidad no voy a desperdiciarla
—Me trata como uno ¿se ha dado cuenta?
—Una cosa es que usted está empeñada en verlo así, otra cosa