Helios frunció el ceño. “Le pedí a mi padre que se lo sugiriera al Abuelo. Antes eras un mujeriego, pero cambiaste mucho desde que regresaste del campo de entrenamiento, así que no creo que hicieras eso”.
Francisco se conmovió mucho al escuchar esto. “Helios, sabía que me creerías. Te juro que no toqué a Maizie. Es solo que…”.
"¿Es solo que qué?".
Francisco se sintió muy agraviado. “Es solo que perdí el conocimiento después de beberme unas copas de vino esa noche. Y lo siguiente que recuerdo